Abraham, cofundador de Webgres
En memoria

Abraham

Cofundador de Webgres · Amigo

Webgres no nació con el objetivo de hacernos ricos; nació con la ilusión de dos amigos que habían compartido toda su vida juntos y deseaban compartir también la vida profesional, al igual que ya compartían la personal.

Desde muy pequeños, Abraham y yo lo habíamos compartido todo: aficiones, risas, aventuras, momentos difíciles, lágrimas, reflexiones, felicidad, esperanza y, desde 2021, tras acabar nuestros estudios, también el trabajo. Abraham no era un compañero de trabajo; Abraham era, y será, una parte de mi vida. Por eso todo era tan fácil con él: porque tenía la tranquilidad de saber que nunca me fallaría. Y así fue: en cada uno de los días que estuvo en esta vida, no me falló ni una sola vez.

Los comienzos no fueron fáciles; darse a conocer no es sencillo cuando empiezas. Pero siempre que un cliente potencial tenía la oportunidad de conocer a Abraham, quedaba convencido. Porque Abraham era de esas personas a las que no hace falta dedicar mucho tiempo para darte cuenta de que tenía el corazón lleno de buenas intenciones, amabilidad, bondad y cualquier otra virtud que una persona verdaderamente buena pueda poseer. Y pronto se daban cuenta de que todas esas cualidades que veían en él no se debían a un interés profesional, sino a que él era así: auténtico, como pocos hay en el mundo.

Por eso, su marcha de la vida terrenal tal como la conocemos no deja huella únicamente en sus más allegados, sino en cualquiera que hubiese tenido la suerte de compartir un mínimo de tiempo con él.

Webgres continúa por él, porque era su ilusión, y porque llegó a ver cómo esa ilusión tomaba forma antes de marchar a otro lugar, donde todos sus seres queridos esperamos volver a encontrarlo algún día.

Por su autenticidad, por su ilusión, por su sonrisa: Webgres es Abraham, y Webgres continúa por Abraham.

— Manu

Webgres sigue adelante en su memoria.